Ropa formal, el ‘uniforme’ preferido de los argentinos para ir a trabajar

Aunque en las últimas décadas los códigos de vestimenta para el trabajo se desestructuraron y hoy hasta son aceptadas las bermudas para los hombres en los meses de verano, todavía hay muchos argentinos que siguen eligiendo las prendas más formales para el ámbito laboral.
De acuerdo con un relevamiento realizado por la compañía de Recursos Humanos Adecco entre más de 1700 personas en todo el país, el 77% de los trabajadores cree que se desestructuró la manera de vestir para ir a trabajar en los últimos años, pero, sin embargo, el 47% todavía prefiere usar una vestimenta más formal.
La encuesta mostró que el 21% elige vestirse informalmente; el 18% escoge su atuendo según el día y el 14% tiene que usar un uniforme. Con todo, el 44% contestó que si pudiera elegir la indumentaria para ir a trabajar optaría por una forma casual; el 23% preferiría utilizar traje y sólo al 21% le gustaría vestir con jeans y zapatillas. En tanto, el 36% admite que le exigen una vestimenta especial para cumplir con su trabajo.
Un dato que muestra la importancia que sigue teniendo la ropa en el mundo laboral es que el 25% de los encuestados cree que no fue seleccionado, alguna vez, para un puesto por su forma de vestir. Además, el 55% está convencido de que la vestimenta influye sobre el desempeño laboral.
En varias empresas, la opción de usar ropa relajada y poco formal ya no se limita sólo a los viernes el famoso y muy extendido "casual friday" y se comenzó a aplicar también al resto de los días de la semana. La vestimenta deportiva, los sacos sports y hasta las zapatillas le van ganando espacio a los trajes y a las corbatas, una prenda cada vez más difícil de encontrar en las oficinas.
Así, las prendas formales ya no son consideradas como algo fundamental o imprescindible, una tendencia que traspasó el ámbito laboral y se manifiesta también en otros espacios como la política.
No obstante, el 47% de los empleados que participaron de la encuesta cree que el tipo de vestimenta varía según el puesto jerárquico ocupado. A su vez, la gran mayoría un 78% afirma que es más difícil para la mujer elegir cómo vestirse para ir a trabajar. El traje funciona a veces a modo de uniforme, algo no tan estandarizado para las mujeres.
Los argentinos destinan un tiempo breve a elegir su ropa antes de ir al trabajo: el 65% tarda entre 10 y 15 minutos, el 29% le dedica entre 20 y 30 minutos, y sólo el 6% demora entre 30 minutos y una hora en la elección de vestuario.
El presupuesto para estar bien vestido de acuerdo al trabajo también varía: la mayoría el 30% de los encuestados destina alrededor del 10% y 20% de su sueldo en vestirse para ir a trabajar. Un 10% de los encuestados, entre el 30% y 40%; y sólo el 4%, entre el 40% y la mitad de su sueldo.
A la hora de ir a una entrevista laboral, el 95% de los encuestados asegura que se viste especialmente para la ocasión, mientras que el 5% admite no darle importancia.
El año pasado, otro informe de Adecco señalaba que tanto para el hombre como para la mujer el vestir de manera correcta, presentable y formal para su trabajo, es un asunto "complicado y de todos los días". Y que producto de un cambio generacional, la informalidad se ve mucho más marcada.